Las emociones fluyen a raudales por mi ser, el sentido quedo privado de su merced.
la sincope de la mirada desentraña la existencia misma de la mañana habitando mundos que giran en torno a un sueño de pestañas en ojos que no logran ver.
Ver las caras pisadas por zapatos descalzos de pies y la sonrisa de encontrar en algo lo que busco y cada tanto encuentro, por una mirada le sigue un sueño, desencuentros en la hipérbole me escupen hacia el desentreñimiento de escapar en una realidad que no entiendo y puede que a veces no quiera entender.
Consumido por las sombras solo queda volver, la llamarada en los sueños, el recuerdo y el ayer.
El hambre y las ansias de roer los huesos fatigados sin comprender que la vida ha acabado y que muerto es muerto el levantarlo no va a hacer que viva tal cual esa vez.
Irónica nostalgia recrea esta vez los valles impolutos de tu sien inundados por caudales de lagrimas amargas que buscan su razón de ser: aun si la caricia sacia el hambre el vació se va a patentar en las curvas de tu intimidad.
Anhelo tocar tu boca, suaves gritos despiertan por doquier, en mi interior todo es saltos, fuegos y vitel tone.
Artemisa tenso su arco y atravesó mi corazón, en un santiamén me esfume.
Cuesta volver luego de un tiempo esclavo de mi mismo, busco arrancar el escape imposible de poder liberar el alma del cuerpo y el miedo a llegar, ha cumplir el anhelo de cruzar al horizonte y mas allá.
cuantas veces soñé con caminar sobre el mar y atravesar el horizonte, serpiente blanca solo somos vos y la eternidad.